Durante un acto en el Palacio de Ayuntamiento, la jefa de gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, presentó este miércoles el programa “Bando 1 Para Una Ciudad Habitable Y Asequible Con Identidad y Arraigo Local”, un plan de 14 acciones, entre la que destaca la estabilización del precio de las rentas en la capital del país.
Este programa, que está abierto a debate y participación de la población en general, atenderá la crisis de vivienda que afecta a la capital por el proceso de gentrificación bajo el que se encuentra desde hace un par de años, y que recientemente despertó la atención después de las manifestaciones realizadas el pasado 5 de julio.
“Vamos a proteger el derecho a la vivienda, a los barrios y frenaremos la especulación inmobiliaria”, afirmó Brugada mediante su cuenta de X.
El plan tomará en cuenta de manera general aspectos como el valor catastral, la ubicación, características físicas del inmueble y la proporción entre ingresos y gastos de arrendamiento para determinar los precios de las viviendas, tanto para renta como para compra. De manera detallada, las 14 acciones serán las siguientes:
- Estabilización de rentas, limitando los aumentos de alquiler para que no superen la inflación anual.
- Creación del Índice de Precios de Alquiler Razonable y definición de Zonas de Tensión Inmobiliaria, lo que permitirá identificar áreas vulnerables al alza especulativa.
- Mayor regulación a la renta de corta estancia, especialmente en plataformas como Airbnb, para evitar el desplazamiento de residentes permanentes.
- Defensoría de Derechos Inquilinarios, un organismo que brindará apoyo legal, mediación y sanción a prácticas ilegales en el mercado de alquiler.
- Propuesta de una nueva Ley de Rentas Justas, Razonables y Asequibles para garantizar el acceso a la vivienda en condiciones dignas.
- Construcción de vivienda pública en zonas céntricas si el sector inmobiliario amenaza con expulsar a los habitantes originales.
- Expansión del arrendamiento social para personas y grupos prioritarios en situación vulnerable.
- Apoyo a la ampliación de espacios habitacionales en barrios populares, así como la promoción de condominios familiares.
- Lucha contra la especulación inmobiliaria y fomento de la producción de vivienda realmente asequible.
- Plan Maestro de planeación participativa, donde los habitantes de zonas en riesgo definan estrategias urbanas en conjunto con el gobierno.
- Programa de arraigo comunitario, enfocado en preservar el patrimonio barrial, la recreación local y los espacios públicos.
- Estímulos económicos a comercios locales, con el objetivo de mantener viva la economía local.
- Incorporación de la participación comunitaria en políticas de inclusión, arraigo y convivencia para reducir desigualdades.
- Creación de un Observatorio de Suelo y Vivienda, que permitirá monitorear dinámicas de mercado y prever desplazamientos.
La mandataria afirmó que estas medidas fueron pensadas tomando como ejemplo las políticas públicas aplicadas en ciudades como Nueva York, Barcelona, Londres y Berlín, mismas que también se han visto afectadas por la gentrificación desde hace varios años.
“La justicia habitacional debe ser un principio fundamental. Todas las personas tienen derecho a vivir dignamente en su territorio, en condiciones puras y de asequibilidad”, afirmó Brugada.