El titular de la Procuraduría Federal del Consumidor (PROFECO), Cesar Iván Escalante Ruíz, denunció que funcionarios pertenecientes a Morena han intentado evitar que la institución realice su trabajo y sancione o clausure establecimientos.
Durante su reunión con la Comisión de Trabajo y Previsión Social en la Cámara de Diputados, Escalante afirmó, sin decir nombres, que algunos funcionarios le han pedido detener sus procedimientos. Mencionó particularmente el caso de una diputada que le pidió ayuda con una gasolinera que no pasó la verificación y el de una clausura a un hotel “fifí”:
«Me buscó hace poco una diputada, ‘ayúdale a una gasolinera que no sé qué, que le hicieron’. No les voy a ayudar, perdón”.
Respecto al restaurante, explicó que la clausura se debió a la falta de precios visibles para distintos servicios y las condiciones insalubres en las que se encontraba la cocina:
“En el transcurso de que estábamos imponiendo los sellos, hasta media hora después me hablaron cuatro compañeros del movimiento, pero cada vez eran más, de más nivel”.
En esa ocasión optó por recurrir a la presidenta Claudia Sheinbaum e informarle de las presiones que estaba recibiendo, relatando la conversación en la que la mandataria le otorgó su respaldo para continuar con su trabajo:
“-‘Oiga, presidenta, estamos aquí.’
-‘¿Y por qué?’
-‘Por esto y esto y esto y esto’.
-Iván, dale, es tu chamba’”.
Por ello, Escalante emitió un llamado a los integrantes del movimiento de la 4T para abstenerse de no intervenir en procedimientos: “No es como que vayamos a creerle inmediatamente a un proveedor porque detrás hay una colectividad que estamos defendiendo”, apuntó.
Durante la Mañanera del Pueblo de hoy, Sheinbaum respaldó una vez más tanto a Escalante como a la PROFECO y aseguró que está en contra del tráfico de influencias; mencionó que ni siquiera su familia tiene autorizado hablar con funcionarios salvo en ocasiones especiales:
“Mi opinión es que no puede haber tráfico de influencias de ningún tipo para ninguna cosa en el gobierno, esa es mi opinión. Nadie, mi familia tiene prohibido hablar con cualquier servidor público, que no sea para saludar o que día de su cumpleaños, o algo por el estilo y que se conozca, pero no debe haber tráfico de influencias de ningún tipo en ningún gobierno”.
Aunque pidió al titular de la PROFECO brindar más información acerca de lo ocurrido, por el momento reconoció su honestidad como servidor público y recordó que ninguna autoridad puede intentar usar sus influencias en favor de negocios, establecimientos o personas:
“Cualquier legislador, presidente municipal, primo, hermano, cuñado, amigo, amigo lejano, conocido que quiera hacer una gestión a nombre de alguien, no debe ser, y segundo, menos si hay una instalación que está funcionando mal, que Profeco dentro del marco de la ley, decide suspender y pues no debe haber alguien que hable por teléfono para decirle, oye, es mi amigo, es mi primo, es mi hermano, mi conocido, eso no debe existir en el gobierno de México, ni en ningún gobierno”.
Adicionalmente, detalló que será la ley quien determine si estos funcionarios recibirán alguna sanción:
“Una cosa es que se pida y otra cosa es que haya el tráfico de influencias. Dentro del marco de la ley, que lo revise la Profeco, si es que se requiere alguna denuncia administrativa o de otro tipo”.