Esta mañana, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo expresó su rechazo a la decisión del gobierno de Estados Unidos de incrementar los aranceles al acero y aluminio, medida que calificó como injustificada y perjudicial para la industria mexicana.
Durante la Mañanera del Pueblo, la mandataria señaló que la imposición de estos aranceles carece de fundamentos técnicos y legales, ya que México no representa un riesgo para la seguridad nacional de ese país, no mantiene un déficit comercial en el sector siderúrgico, ni representa un riesgo para la seguridad nacional de ese país: “ayer mismo la vocera de Casa Blanca dice que ‘hay muy buena colaboración en todos los términos con México, incluido el tema de seguridad’. Entonces, no creemos que tenga sustento”, argumentó. Asimismo, destacó que esta acción contradice los compromisos establecidos en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).
Sheinbaum anunció que el gobierno ya trabaja en la definición de medidas de protección para la industria mexicana, que podrían aplicarse en los próximos días, en caso de que no se logre una solución a través del diálogo.
Como parte de esta estrategia, la presidenta informó que se reuniría con las Cámaras de Acero y Aluminio, con el objetivo de escuchar sus preocupaciones y definir una postura conjunta. Por su parte, el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, sostendrá un encuentro en Estados Unidos con el secretario de Tratados Comerciales y el secretario de Comercio para buscar un acuerdo que frene los efectos negativos de los nuevos aranceles, y en caso de no alcanzarlo, el gobierno mexicano anunciará las medidas específicas a tomar la próxima semana.
Subrayó que no se trata de represalias, sino de acciones necesarias para fortalecer y proteger al país: “No es un asunto de venganza, no, es un asunto de protección de nuestros empleos y de nuestras empresas”, puntualizó.