En punto de las 11:30 horas de este martes, se llevó a cabo el Primer Simulacro Nacional 2025, con la participación de más de 7 millones de personas en todo el país. El ejercicio tuvo como objetivo principal fortalecer la cultura de la prevención, así como evaluar la capacidad de respuesta de autoridades y ciudadanía ante situaciones de emergencia.
El simulacro se desarrolló bajo la hipótesis de un sismo de magnitud 8.1, con epicentro en las costas de Tehuantepec, Oaxaca. Ante este escenario, se activó el Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (SASMEX) en 12 entidades: Ciudad de México, Estado de México, Guerrero, Oaxaca, Puebla, Jalisco, Colima, Michoacán, Morelos, Tlaxcala, Chiapas y Veracruz.












La alerta fue difundida por 14,491 altavoces públicos, medios de comunicación y, por segunda ocasión, mediante mensajes de alerta enviados a celulares en la Ciudad de México y su zona conurbada. Gracias a esta cobertura, en total, se registraron más de 89,000 inmuebles participantes, entre oficinas públicas, escuelas, empresas privadas y viviendas.
En la capital del país, se desplegaron helicópteros de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, se activaron sistemas de monitoreo del C5, y se realizaron simulaciones de rescate y atención a personas en situación vulnerable. En los estados participantes, brigadas de Protección Civil llevaron a cabo recorridos para atender afectaciones simuladas, como incendios, bloqueos, cortes de servicios y tareas de primeros auxilios.
Por otro lado, en aquellas entidades donde la hipótesis de sismo no aplicaba, los ejercicios fueron adaptados a otros riesgos frecuentes, como tsunamis, huracanes o emergencias químicas. La Secretaría de Marina (Semar) realizó un simulacro de alerta por tsunami en la región del Pacífico para evaluar sus protocolos de evacuación y respuesta inmediata.
El ejercicio fue coordinado por autoridades federales, estatales y municipales, con el liderazgo de Protección Civil, cuerpos de emergencia y personal operativo, reafirmando el compromiso del Gobierno de México con una estrategia nacional integral de gestión de riesgos.