La bancada del Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Senado de la República enfrenta un nuevo cambio tras la renuncia de Néstor Camarillo a su militancia. El exdirigente estatal del PRI en Puebla anunció que no participará en el proceso de renovación de la dirigencia en la entidad y, mediante un video difundido en su cuenta verificada de la red social X, comunicó el fin de su ciclo dentro del partido dirigido por Alejandro Moreno Cárdenas.
En su mensaje, Camarillo señaló que su decisión responde a una reflexión personal y a la necesidad de adoptar una postura crítica sobre el desempeño del partido: “Mi ciclo hoy se cumple al frente de este partido. Considero que en la vida debemos ser autocríticos, reconocer qué se está haciendo y qué se ha dejado de hacer. Por eso tomo la decisión de renunciar a mi militancia y abrazar una verdadera agenda ciudadana”, expresó el senador. Además, indicó que continuará actuando como opositor al gobierno de Puebla, encabezado por el morenista Alejandro Armenta.
Tras la renuncia, el Comité Directivo Estatal del PRI en Puebla confirmó que la diputada Delfina Pozos Vergara asumirá la dirigencia estatal, cargo que previamente ocupaba Camarillo. La vacante de secretaria general será cubierta por Gabriela Fuentes Pérez, según el anuncio oficial del instituto político en la entidad.
La salida de Camarillo reduce la bancada priista en el Senado a 13 integrantes, consolidando la tendencia de pérdida de terreno del grupo parlamentario en la LXVI Legislatura. Originalmente, la bancada contaba con 15 miembros, pero en noviembre de 2024, Cynthia López Castro había abandonado el partido para unirse a Morena, dejando al PRI con una representación más limitada frente a las demás fuerzas políticas.
Con este movimiento, el PRI se mantiene como la cuarta fuerza política en la cámara alta, detrás de Morena, PAN y PVEM. Aun así, conserva el respaldo de legisladores como Alejandro Moreno, Anabell Ávalos, Claudia Anaya, Ángel García, Cristina Ruiz, Mely Romero, Karla Toledo, Manuel Añorve, Miguel Riquelme, Carolina Viggiano, Pablo Angulo, Paloma Sánchez y Rolando Zapata.
El escenario actual plantea un desafío para el PRI, que deberá fortalecer su estrategia legislativa y su liderazgo interno para mantener relevancia en el Senado. La salida de figuras clave como Camarillo evidencia la necesidad de una renovación interna y de una mayor articulación frente a los retos políticos a nivel nacional.